Hay películas que, por alguna extraña razón, atraviesan tu inconsciente y acaban por definir la manera en que sientes el mundo. In the Mood for Love es más que cine; es sensibilidad, es elegancia, es una forma de habitar la vida desde la memoria. Narra el encuentro de dos personas destinadas a cruzarse, pero incapaces de transformar su amor en algo tangible.
La película se despliega como una ensoñación constante, una melancolía cuidadosamente estilizada que difumina los límites entre la realidad y el recuerdo, entre lo que fue y lo que pudo haber sido. Wong Kar-wai es el maestro de un universo propio, único e inigualable, suspendido en un delicado equilibrio entre Oriente y Occidente, donde el tiempo, el deseo y la ausencia convierten el cine en pura emoción.